Tres preguntas a Leonora Troianovski, participante en las simultáneas de PIPOL 6*

Durante las simultáneas de Pipol 6 hablarás de un caso de la institución, ¿Cómo es hoy trabajar en institución en Cataluña orientándose por el psicoanálisis lacaniano?

A un nivel general creo que en Cataluña se da el mismo fenómeno de repliegue del psicoanálisis que en otros países de Europa. En la institución en la que trabajo se ha pasado en pocos años a un estilo más de “gestión”, de I+D, de acreditaciones ISO, esto sin duda tiene efectos. Como practicante-analizante he ido pasando por diferentes momentos: la defensa del psicoanálisis como ideal, la concentración de las intenciones en el nivel del acto a puerta cerrada con cada paciente… Ahora creo que se trata de ubicarse en los diferentes niveles y de tomar nota de la lección de la transferencia: la peste freudiana sólo se contagia bajo transferencia, de lo contrario produce rechazo. El psicoanálisis tiene sus condiciones de posibilidad, lo que para mi significa sustraerse de la lógica del para todos y estar abierto a las contingencias, a los encuentros. Eso pasa por la posibilidad de dar tiempo. Creo que en un nivel se trata de ir labrando, tejiendo encuentros. Pero, en otro, es necesario asegurar la presencia del psicoanálisis desde un marco político, que necesita también ciertos apoyos del lado del poder. Me parece fundamental ubicar estos niveles y orientar nuestra acción en cada uno, manteniendo las diferencias tácticas y estratégicas. Estoy convencida de que el trabajo diario que hacemos con los pacientes es el lugar de hacer “ser” al psicoanálisis, pero para ello hay que asegurar su existencia y esto se juega en otro lugar. Por último, decir que orientarse con el psicoanálisis en la práctica aporta algo fundamental y escaso en nuestra época: una orientación en relación a la dimensión del goce presente en el parlêtre. Y esto no sólo implica una aportación para uno mismo sino también para los que trabajan junto con nosotros.

En las plenarias de Pipol 6 las mujeres se conjugarán en futuro, ¿Cuál es el lugar de la mujer y de lo femenino en Cataluña?

Después de veinte años de vivir aquí  tengo la idea de que las mujeres catalanas se sienten cómodas, encuentran presencia en los diferentes ámbitos de la vida social: la cultura, la política, la gastronomía, la educación, la medicina, el arte. Hay una voluntad política y jurídica de ir equiparando su lugar al de los hombres, incluso tienen mayor presencia en las universidades, los movimientos sociales… En San Jordi, que es un día muy especial aquí, la tradición es que las parejas se regalen una rosa -a ella y un libro -a él. Desde que estoy aquí, y seguramente desde antes, ellas reciben su rosa ¡y también el libro! Creo que efectivamente estamos asistiendo a una redistribución fálica de la cosa -libro también para ellas. La cuestión es si encontramos ahí lo que pensamos como “feminización del mundo”… yo prefiero pensar en la rosa como elemento que descompleta, y reintroduce la diferencia!

Espero que durante el próximo Congreso podamos avanzar un poco más en esa dirección, ya que lo femenino no parece dejarse atrapar en el concepto.

¿Se conoce el movimiento FEMEN en Cataluña? ¿Qué pensás de este movimiento?

Recientemente se ha conformado Femen España y han realizado su primera “acción” reivindicando la liberación de de Amina Tyler, miembro de Femen, que está encarcelada en Túnez por colgar una foto en facebook en la que aparece con el torso desnudo, con una leyenda en árabe que dice “mi cuerpo me pertenece y no representa el honor de nadie”. Se definen como una nueva ola de feminismo del tercer milenio. Efectivamente hay algo muy actual en el modo de hacer: sus acciones se organizan a modo de performance, en actos públicos o lugares emblemáticos, enseñan los senos, son jóvenes y hermosas, escriben su mensaje en el cuerpo. Su discurso es la lucha contra el patriarcado, la iglesia, la explotación sexual y las leyes que supongan la violencia para la mujer. Realizan un cuestionamiento a la circulación de la mujer como objeto de intercambio (el honor entre los hombres) y como objeto de mercado (la trata de mujeres). En sus cuerpos podemos leer “mi cuerpo es mio”, acaso el escrito apunta a un cierto tratamiento de Otra cosa, pensaba en la frase de Lacan que dice que “la mujer es Otra para si misma”, lo que nos pone en la vía del “misterio” femenino. El misterio femenino es entonces un misterio tanto para ellos como para ellas. Cada uno puede retroceder ante eso. Justo aquí encuentro lo inquietante, a lo Antígona. En su desafío a  “las leyes de la ciudad” habrá un Creonte más o menos forzado, más o menos dispuesto a responder. Tres de ellas -las francesas Pauline Hillier y Marguerite Stern, de 27 y 23 años respectivamente, y la alemana Josephine Markmann, de 19, fueron detenidas por sus acciones frente al Palacio de Justicia en Túnez y recientemente han sido condenadas a cuatro meses y un día de prisión por “violar la decencia y las buenas costumbres”. Entonces, estas jóvenes ponen su vida en riesgo, dicen “no vamos a parar”. El problema es que en el umbral donde se traspasan los límites la heroína está sola. Es su lado inhumano. Habrá que ver si la sociedad acompañará sus pasos.

*Entrevista hecha por Laura Petrosino por Skype y mail.